Análisis Napoleon Total War

Análisis Napoleon Total War

El gobernante francés protagoniza una nueva entrega de la saga Total War que tantos éxitos lleva cosechando en los últimos años. Por primera vez un título de esta saga no se apoya en una época en sí como principal protagonista sino en un personaje histórico tan importante como lo fue Napoleón Bonaparte. Veamos si el título presenta suficientes argumentos para convertirse en un Total War de pleno derecho o se queda a la sombra de su predecesor.

 

“Je suis Napoleon”

Una vez más nos toca comandar ejércitos, organizar suministros, construir fortalezas y edificaciones y conquistar a nuestros enemigos, parecería un Total War como cualquier otro pero The Creative Assembly ha decidido hacer un acercamiento a un personaje histórico y a un período crucial en la historia europea. Utilizando parte de lo que ya vimos en Empire la fórmula se amplía y mejora, ofreciendo nuevos horizontes y posibilidades.

Encarnaremos al mismísimo Napoleón en su búsqueda de poder y gloria en tres campañas que se irán desbloqueando poco a poco, empezaremos eso sí con un pequeño tutorial muy sencillo donde deberemos guiar al personaje desde su Córcega natal hasta la patria continental. La primera de todas ellas estará ambientada en Italia, donde el joven Napoleón deberá buscar aliados y combatir a los austriacos y sus partidarios. En la segunda nos veremos en medio del desierto  combatiendo en Egipto contra la armada británica y sus socios mamelucos, una tarea nada sencilla. Y por último la campaña europea, la gran campaña por decirlo así, nuestra misión no será otra que acabar con Austria, Prusia y Rusia, aunque tendremos libertad para aliarnos y combatir con quien queramos. Todas las campañas tienen objetivos secundarios y los acontecimientos históricos (algunos de relevancia en el plano jugable) se suceden durante el transcurso de los turnos, unos turnos que se hacen insuficientes en la campaña italiana donde deberemos ir a toda prisa para asegurar la victoria, pero que en la egipcia y en mayor medida en la europea están correctos.

 

Además de el modo Campañas de Napoleón, tendremos Batallas de Napoleón, donde se darán lugar en un mapa de Europa las más importantes, incluidas las navales, Austerlitz, Waterloo, Trafalgar… el modo escaramuza clásico y Campañas de la Coalición, y es que no sólo tendremos que conquistar Europa como el líder galo, aquí podremos escoger entre Prusia, Rusia, Inglaterra y Austria y acabar con el tirano o convertirnos nosotros en uno… Unos modos que cumplen sobradamente su objetivo, estar diferenciados, ofrecer distintas posibilidades y retos y claro, divertir.

La jugabilidad también ha cambiado, en el mapa de campaña hemos perdido los escenarios de América e India. Entre otros cambios en el mapa estratégico cabe destacar el tema de los refuerzos, los generales serán más importantes que nunca, ya que un ejército sin uno no será capaz de reabastecerse de tropas de refresco, estas tropas llenarán automáticamente nuestras bajas, cuanto más cerca estemos de la patria o más zonas de suministros construyamos en la provincia más pronto llegarán. Las ciudades también han cambiado, ahora solo podrá construirse más de tres estructuras en algunas capitales, relegándose las ciudades menores a dos o tres edificaciones de carácter militar o de cultura. Un punto importante sigue siendo la investigación, más que nunca deberemos investigar nuevas modalidades de combate, nuevas armas, pensamientos y filosofías para generar una ventaja competitiva, se notará bastante más quien esté atrasado en este campo. Además deberemos tener en cuenta que el calor o el invierno pueden provocar bajas entre nuestras tropas, limitando nuestras opciones de conquista o posponiendo nuestros planes si no lo hemos tenido en cuenta.

 

En la batalla también se perciben cambios aparte del apartado gráfico del que hablaré más adelante, las formaciones funcionan más compactadas, disparan más a menudo y en general todo es más fluido. Los escenarios ahora son más dinámicos y no gozaremos tanto del “terreno plano” de otros Total War o el totalmente inclinado, no, ahora deberemos devanarnos los sesos buscando la ventaja sobre el terreno, lo que no quiere decir que no haya también campos de batalla libres de montañas y bosques. Por suerte se ha corregido un grave problema, el de la puntería de los cañones, ahora sí que tendremos una ventaja importante en el campo del honor. Contaremos con varias piezas de artillería funcionando cada una de manera diferenciada y efectiva, en ocasiones con resultados realmente devastadores. La verdad es que el juego ha ganado enteros adaptando y mejorando esas pequeñas fallas y añadiendo nuevos conceptos como la influencia del general, algo que en realidad ya vimos en un juego tan antiguo como Centurion.

Gráficamente le juego luce mejor que nunca, el mapa de campaña es muy completo, lleno de detalles y realmente vistoso, un trabajo estupendo por parte de la desarrolladora. De igual manera nuestras tropas también se han visto beneficiadas con la mejora gráfica, esta vez con modelos y caras distintas, con nuevas animaciones y por fin, diferencias entre los soldados de distintas naciones. El uniforme, sombreros, incluso las armas serán distintas dependiendo del país que decidamos dirigir, algo que también se plasma en la jugabilidad.

 

Como no un juego como este debe estar acompañado de una banda sonora a su altura, tanto los sonidos como la elección de la música que acompaña a las batallas al igual que a nuestra gestión estratégica es sobresaliente y sobretodo acertada con los tiempos que nos tocan vivir en el título. De la misma forma los gritos, las órdenes y los disparos se alzarán sobre el campo de batalla para hacernos sentir de verdad en una y por supuesto en el idioma correspondiente a nuestra nación escogida. El juego nos llega completamente localizado al castellano, tanto los vídeos que narran la vida de Napoleón como las voces de ayuda y los textos se encuentran en nuestro idioma.

También en el multijugador se han visto novedades, ahora podemos elegir participar en las batallas de otros, os explico, nosotros jugamos nuestra partida tan tranquilamente, pero a la hora de participar una batalla un oponente humano puede escoger el ejército contrario, dándonos más de un quebradero de cabeza, se soluciona así la demanda de algunos jugadores sobre la IA de los enemigos en el plano táctico. Por supuesto nosotros también podemos escoger hacerles la vida imposible a los jugadores de Napoleon Total War de cualquier lugar.

 

Conclusiones

No solo un gran juego sino un Total War con todas las letras, vale que se apoya en la solidez de Empire pero es sin duda un producto completo y diferenciado claramente de lo que vimos en el pasado, con nuevas opciones, posibilidades, más agilidad, dinamismo en las batallas y diversión a raudales. Un juego de estrategia excelente digno de cualquier colección, atrévete a emular a Napoleón o acaba con el soberano francés de una vez por todas.

Nota: (9/10)

 

Acerca del autor

Nesarius Nesarius - 24 años, Tenerife.ME ENCANTA : Saga Metal Gear, Final Fantasy, Shin Megami Tensei, Resident Evil 2, Shadow of the Colossus, Aventuras Gráficas, UFO Enemy Unknow, Baldur's Gate 2, Saga Total War, C&C 4, Killzone 2, Starcraft, Warcraft III, Canción de Hielo y Fuego, ESDLA, Elantris, Kafka, Hyperion, Death Note, Gurren Lagann, 24, Big Bang TheoryNO ME ENCANTA: Bioshock, Final Fantasy XII