Siempre ha existido la segunda mano en el mundo. Desde la venta de un coche, piso, ropa, videojuegos y cualquier objeto que se vende. La segunda mano es legal, y se hace para que los productos que compramos nos salgan más baratos y poder acceder a ellos más fácilmente y poder disfrutar de estos bienes sin tener que pagar de mas. En el mundo del videojuego, siempre ha existido la segunda mano, desde el cambio de un juego al principio hasta la venta y compra que existe ahora mismo. Es cierto que los programadores nunca han visto dinero de estas comprar, y que según ellos, con este sistema no ganan el dinero que tendrían que ganar, pero hasta ahora tampoco podían hacer nada para luchar contra este sistema. Pero siempre se evoluciona y con la llegada de Internet, por fin las compañías han encontrado un sistema para joder al usuario, y este sistema es el juego online. Está claro que la mayoría de los juegos ahora mismo incluyen el juego online, y que es este modo, el más adictivo y al modo donde más horas vamos a dedicar. ¿Y qué han hecho? Pues meter un código en cada juego para que cuando tu entras con ese juego por primera vez al online se active, y después si tu vendes ese producto, y otra persona la compra, ese código estará asociado a la IP del primer poseedor y a su consola, inutilizando ese código para jugar en cualquier otro sistema. Con esto, si el segundo usuario quiere jugar online tiene que comprar un código para poder acceder al juego online. Para empezar, si tu compras un producto, da igual si es de primera de segunda o de tercera mano, tienes derecho a que ese producto y que tenga todas las características que ofrece. La ley no tendría que permitir quitar acceso a servicios que un producto tiene por defecto, y tendría que estar penado por la ley. Cada día, son mas y mas, las empresas los que se unen a este nuevo sistema de robo, que es cobrarte 10€ por activar otra vez una función que ya tiene el disco del juego de por sí. Si ya empezaron a robarnos con códigos para desbloquear trajes alternativos o modos de juego extra que ya incluye el juego, ahora nos vienen con nuevas formas para putear al usuario. Pero no a todos los usuarios, sino que al usuario que compra los juegos, ya que para las personas que copian los juegos y se los descargan de Internet, no les afecta en nada. Como siempre, el usuario legal es el que termina puteado por las empresas, con sistemas como el DRM, el tener que estar conectado a Internet en todo momento para jugar, o con iniciativas como esta. En que afectan esto a los usuarios. 1: Si ya de por si, los juegos de segunda mano, suelen estar cerca del precio del juego original, con este incremento, se puede decir que te saldrá por el mismo precio comprar el juego original que el juego de segunda mano. 2: Ya no podrás ir con tu juego a casa de un amigo a jugar y entrar en partidas online. De hecho, si le dejas a un amigo, un vecino o a cualquiera el juego en cuestión, le das un juego a medias donde no podrá disfrutar de todas las funciones. De la misma manera en que un concesionario de coches de segunda mano no te vende un coche y el fabricante de la misma no te quita los frenos o el volante a no ser que pagues un plus, de la misma forma que tu compras a un particular una casa y el promotor no te quita las paredes de la casa a no ser que pagues un extra, no tendría que existir esta opción. Es más, tendríamos que ser nosotros los consumidores los primeros que nos neguemos a comprar estos productos, y si lo compramos, no acceder a comprar los códigos de segunda mano, y jugar solo en modo de un jugador. Que las empresas se enteren de que no se puede estar burlando siempre del usuario. Si Sony ya ha recibido denuncias por quitar funciones de su consola PS3 al negar instalar Linux con la nueva actualización, tendríamos que denunciar también a las compañías por quitarnos la opción de jugar online a sus juegos. La unión hace la fuerza.
Nuevas formas de putear: los codigos de acceso a los modos online
Publicado: 20 mayo, 2010Publicado en: Opinión














