Way of the Samurai 3 nos transporta al ocaso de la era de los samuráis, cuando los señores feudales ávidos de poder conspiraban por ampliar sus dominios y mandaban a sus súbditos a cruentas batallas con el solo fin de reclamar un pedazo de tierra. Así, las villas bajo la protección de estos terratenientes quedaban desprotegidas, situación que aprovechaban los sangrientos bandidos para llevar a cabo saqueos y otras fechorías.

Así, tras un sangriento combate encarnaremos a un anónimo samurái mal herido y se abrirán, literalmente, un montón de opciones ante nosotros y es que la gracia de este juego reside en el hecho que, pese a tener solo una decena de localizaciones, puedes hacer lo que se te antoje. Por un lado tendremos al señor feudal, del clan Nobunaga, que se ha hecho con el poder tras ciertos acontecimientos un tanto oscuros; por otro lado están los bandidos, que realizan pequeñas escaramuzas en busca de vino y comida para poder festejar, también hay un par de pequeñas villas que luchan por subsistir y, en medio de todo esto, los herederos del antiguo clan dominante escondidos sueñan con recuperar algún día el poder.

Way of the Samurai 3 es un juego de decisiones, tu elegirás qué camino tomar, con qué facción colaborar, a quién dejas vivir y a quién quitarle la vida. Así que para defender nuestros ideales deberemos usar la espada, uno de los pocos puntos fuertes del juego, dispondremos de varios estilos de lucha con espadas, desde la lucha que parte de la espada envainada (como el que usaba Kenshin en este conocido anime), estilo ninja, con dos katanas,…
Así, cada espada dispondrá de 4 atributos más allá del estilo con que debe ser usada, el ataque nos mostrará el poder destructivo de nuestro sable, la defensa simboliza la capacidad que tiene nuestra arma de absorber los ataques enemigos, la durabilidad o resistencia a la rotura y el peso, cuanto más pesada sea una espada, más lentos serán nuestros movimientos.
Durante el juego podremos ir recogiendo nuevas espadas o podremos ir al herrero para mejorarlas o forjar alguna nueva a partir de las piezas que nos irán dejando los diferentes enemigos a los que venzamos.

Luego la dinámica de juego es sencilla, dentro de cada facción tendremos un personaje que nos irá encargando misiones que nos harán ganar su favor. Al ir avanzando nos encontraremos con distintos eventos importantes simbolizados con una exclamación en el mapa del mundo. Así, básicamente iremos haciendo misiones para conseguir dinero, pudiendo mejorar así nuestro arsenal, y ganándonos el favor de alguna facción para poder acceder a nuevos eventos. Durante todo el juego, pero en los eventos especialmente, se nos dará a elegir entre distintas opciones que nos irá marcando la historia y según el camino elegido accederemos a un final distinto. Cabe decir, eso sí, que cada partida es bastante corta, de entre 3 y 5 horas, pero es un juego extremadamente rejugable.

Por otro lado este juego está aderezado con un más que discreto apartado técnico y gráfico. En el aspecto audiovisual el título te transporta a épocas pasadas. Las texturas son extremadamente planas, sin detalle ninguno, y los modelados carecen de todo realismo, muy alejado de los estándares de esta generación. Adolece de popping (personajes que aparecen de la nada), un horizonte excesivamente próximo, se ven dientes de sierra, el manejo de la luz y las sombras es pobre, el efecto de agua tampoco está a la altura,… Realmente es un juego muy mediocre en este aspecto. Por otro lado la banda sonora tampoco es mejor, carece de “carisma”, de gancho, pese que te acompaña durante el juego no logra transmitir unas sensaciones acordes con la historia.

Así pues estamos ante un juego con una jugabilidad interesante, si bien las partidas se antojan excesivamente cortas, aunque al terminar puedes volver a empezar con todos los ítems, dinero y habilidades que has conseguido, tener que estar repitiendo constantemente los primeros compases de juego y las misiones con baja remuneración, se torna excesivamente tedioso. A destacar las amplias posibilidades de personalización, podremos elegir la cara del personaje, sus ropas y los accesorios que debe llevar, y podremos elegir con que espadas luchar y que estilo nos conviene. Aun así las carencias técnicas y gráficas resultan un abismo realmente complejo que sortear, si bien jugablemente es divertido.
Nota:
(5/10)














